Smartlab es un laboratorio diseñado por Open para ayudar a las empresas de servicios públicos y telecomunicaciones a identificar cuáles oportunidades de inteligencia artificial pueden generar mayor valor, validar su viabilidad y convertirlas en proyectos concretos que salgan a producción.
Miami, 2026. La inversión en inteligencia artificial crece con rapidez, pero la capacidad de las organizaciones para convertirla en valor empresarial no avanza al mismo ritmo. Según el 2025 Utility Innovation Survey de National Grid Partners, realizado entre 166 líderes de utilities a nivel mundial, el 96% considera la IA una prioridad estratégica, pero apenas el 4% afirma contar con un programa maduro, bien financiado y desplegado en toda la empresa.
El desafío tampoco termina cuando una solución entra en funcionamiento. Un estudio de TCS con ejecutivos de utilities de 24 países encontró que el 94% tiene implementaciones de IA planeadas, en proceso o completadas; sin embargo, solo el 21% considera que dispone de métricas y KPIs suficientes para su nivel actual de adopción. Además, el 73% reconoce que necesita mejores indicadores para evaluar el éxito de estas inversiones.
Smartlab fue creado para intervenir precisamente en ese punto. En lugar de comenzar por una herramienta o un modelo, el laboratorio parte de las prioridades de la organización para determinar si existe una oportunidad con suficiente valor, información disponible y viabilidad técnica que justifique una iniciativa de IA.
Este enfoque permite resolver desde etapas tempranas preguntas que con frecuencia aparecen demasiado tarde en los proyectos: qué beneficios se esperan, qué procesos deben intervenirse, qué información se necesita, cómo se conectará la solución con la arquitectura existente, qué riesgos deben gestionarse y qué esfuerzo económico y tecnológico requerirá su implementación.
La metodología de Smartlab combina la visión del negocio con el análisis de datos, tecnología, costos y posibilidades de evolución, involucrando desde el comienzo tanto a las áreas funcionales como a los equipos de TI.
Este enfoque cobra especial relevancia en industrias como servicios públicos y telecomunicaciones, donde procesos como facturación, atención al cliente, medición, recaudo, gestión de campo y operación de redes dependen de sistemas críticos, grandes volúmenes de información y operaciones en las que una iniciativa de IA necesita estar conectada con la realidad diaria del negocio.
Al respecto, Felipe Corredor, AI Director de Open, explica: “Hay muchas ideas sobre dónde aplicar inteligencia artificial, pero no todas tienen el mismo impacto ni están listas para implementarse. En Smartlab empezamos entendiendo qué necesita resolver la compañía, revisamos las oportunidades
y vamos descartando hasta encontrar aquellas que realmente vale la pena probar. La idea es invertir tiempo y recursos donde exista una posibilidad concreta de generar valor”.
Durante el proceso, los equipos de Open trabajan junto con responsables de negocio y TI para comprender indicadores, procesos, sistemas y capacidades existentes. A partir de este diagnóstico, las oportunidades identificadas se comparan según su aporte esperado, factibilidad y alineación con las prioridades de la organización.
“Una vez escogemos una oportunidad, llevamos la idea a la realidad: revisamos si están disponibles los datos necesarios, cómo tendría que conectarse con los sistemas actuales, cuánto esfuerzo requiere y qué riesgos existen. Después construimos un MVP para que las personas que viven ese proceso todos los días puedan probarlo y decirnos si realmente les ayuda antes de pensar en una implementación a mayor escala”, agrega Corredor.
Smartlab complementa la visión tecnológica que Open ha desarrollado con Smartflex. Mientras el laboratorio permite descubrir, priorizar y validar dónde la IA puede generar valor, Smartflex proporciona una plataforma integrada desde la cual procesos como atención al cliente, facturación, medición, cartera y gestión de campo pueden operar con información conectada y una visión común del negocio. Esta combinación permite que la innovación no se limite a crear modelos aislados, sino que pueda diseñarse pensando desde el comienzo en cómo interactuará con los datos, los procesos y las personas que ejecutan la operación.
De esta forma, este laboratorio también amplía la manera en que Open acompaña a las organizaciones en su evolución tecnológica. Una iniciativa puede surgir dentro de Smartflex o involucrar otros componentes del ecosistema tecnológico de la empresa; el objetivo del laboratorio es determinar cuál es la mejor forma de llevarla adelante de acuerdo con el contexto, las prioridades y la arquitectura de cada organización.
Smartlab no termina con una recomendación. Su resultado incluye un caso priorizado, un MVP validado, el diseño de la solución, los requerimientos de infraestructura, una estrategia de implementación y una estimación de inversión, proporcionando a la organización una base concreta para decidir si avanzar y cómo hacerlo.
De esta manera, Smartlab busca que las iniciativas de inteligencia artificial no se queden en pruebas aisladas, sino que puedan evolucionar hacia soluciones viables, conectadas con la operación y preparadas para generar valor de manera sostenible.