Enfoque híbrido: la mezcla perfecta entre lo tradicional y lo ágil

Elegir la metodología adecuada para la implementación de un proyecto es una decisión que tiene un alto impacto en el cumplimiento de los objetivos, los tiempos de respuesta y el valor agregado del producto recibido por el cliente. Hoy en día, las metodologías tradicionales y ágiles no se adaptan completamente a la realidad de las empresas, por lo que el enfoque híbrido surge como la principal alternativa para ofrecer a las organizaciones lo mejor de los dos mundos.

Hombre sentado paralelo entre metodología ágil y tradicionalLas metodologías para la implementación de proyectos están en constante evolución. Dicha transformación es causada por la necesidad de flexibilizar los rigurosos procesos tradicionales y responder, a un ritmo adecuado, a las necesidades cambiantes del mercado con las herramientas de las metodologías ágiles. Sin embargo, la adopción de un enfoque puramente ágil puede no ser tan favorable para algunas organizaciones debido a la ausencia de planes de trabajo definidos que apoye la ejecución de un proyecto de manera estructurada.

Como resultado de lo anterior, ha surgido el enfoque híbrido, el cual combina lo mejor de las metodologías tradicionales y del mundo ágil, promoviendo la implementación de prácticas organizacionales para el mejoramiento continuo de los procesos, el desarrollo de productos innovadores y la creación de ambientes dinámicos y colaborativos; estas características hacen que el enfoque híbrido se ajuste mejor al proceso de implementación de proyectos en las empresas.

De acuerdo con estadísticas presentadas por el Project Management Institute (PMI), el uso del enfoque híbrido pasó del 20% en el año 2017 al 23% en el año 2018(1). Este aumento evidencia el inicio de una tendencia entre las empresas de adoptar prácticas flexibles con el objetivo principal de generar entregas con valor al cliente.

El enfoque híbrido reúne las mejores ventajas de las metodologías más conocidas, tales como:

Metodología tradicional (conservadora)

Metodología tradicional (conservadora)

Figure 1: enfoque tradicional

  • Coordinación de actividades. La ejecución por fases ofrece una estructura de trabajo clara y organizada.
  • Promoción de la disciplina. La definición de actividades de inicio a fin y en cada fase del proyecto aporta estabilidad y control.
  • Monitoreo del avance del proyecto. A través de la planeación, el cumplimiento de los objetivos puede ser monitoreado de manera progresiva.

Metodología ágil (futurista)

Metodología ágil (futurista)

Figure 2: enfoque ágil

• Promoción del trabajo en equipo. El trabajo es multidisciplinario y flexible, lo cual genera en el equipo confianza y motivación, a la vez que reduce los tiempos de entrega.

• Facilidad de la adaptación a los cambios. Durante la ejecución del proyecto es posible incorporar cambios solicitados por el cliente, aumentando la eficiencia y la productividad.

• Mayor satisfacción de los clientes. Las interacciones con el cliente son más frecuentes creando confianza y alcanzando un mayor control sobre el producto.

El enfoque híbrido como principal alternativa para la implementación de proyectos

Adoptar una metodología de implementación híbrida, abre las puertas al mundo ágil flexibilizando los procesos de la metodología tradicional, sin perder lo primordial de ambos enfoques. Así mismo, orienta a las organizaciones a responder a las necesidades de los clientes y a los cambios en el mercado. Adicionalmente, genera beneficios tales como:

El enfoque híbrido como principal alternativa para la implementación de proyectos

Figure 3: enfoque híbrido

  • Fácil adaptación a las necesidades del proyecto. La flexibilidad y la capacidad de adaptación al cambio posibilitan el trabajo en ambientes dinámicos o difíciles.
  • Reducción de incertidumbre. La planeación es la base para organizar los recursos, coordinar las actividades y controlar los resultados para futuros sprints(2).
  • Minimización de riesgos. Las interacciones con los usuarios posibilitan la detección de potenciales riesgos. Por ejemplo, durante la ejecución del proyecto el equipo de trabajo puede detectar posibles amenazas y oportunidades de mejora gracias a la comunicación frecuente con el cliente.

El enfoque híbrido ha surgido para revolucionar la forma como las empresas ponen en marcha los proyectos, ejecutando prácticas robustas y a la vez flexibles, encaminadas a satisfacer las necesidades del cliente. Por tal motivo, contar con una metodología híbrida que motive a las empresas a crear una cultura de aprendizaje continuo, trabajo en equipo, adaptación al cambio e innovación, es uno de los factores claves para garantizar el éxito en la implementación de un proyecto.

¿Está preparado para desarrollar metodologías híbridas en la implementación de sus proyectos e incorporar procesos ágiles en su organización? Conozca más del modelo de implementación de Open.

(1) PMI PROJECT Management Institute. (2017). Success Rates Rise – Transforming the high cost of low performance. https://www.pmi.org/-/media/pmi/documents/public/pdf/learning/thought-leadership/pulse/pulse-of-the-profession-2017.pd

(2) Sprint: término empleado para referirse a las iteraciones o ciclos de trabajo continuo.

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